En 2026, España se alza como el punto de mira mundial para la inversión inmobiliaria, marcando un hito en su trayectoria económica y social.
El European Investor Intentions Survey 2026 de CBRE sitúa a España como el destino más atractivo de Europa para inversores inmobiliarios, tras escalar del séptimo puesto en 2022 al primero en 2026.
Con una inversión que superó 18.400 millones de euros en 2025 –un 31% más que en 2024– y proyecciones de crecer entre el 5% y el 10% en 2026, el mercado español demuestra estabilidad monetaria y baja inflación que favorecen la confianza de capital internacional.
El sector ha madurado, pasando de una fase de acumulación pasiva de activos a un enfoque centrado en rentas estables, revalorización selectiva y gestión profesional.
Entre los factores clave destaca un déficit habitacional de más de 700.000 viviendas, que impulsa la demanda interna, junto a la escasez de suelo y las tensiones en costes de construcción y mano de obra.
Asimismo, la polarización entre vivienda asequible y productos de lujo refuerza la importancia de estrategias adaptadas a cada segmento y nivel de riesgo.
Según la encuesta de CBRE, los inversores europeos muestran preferencia por:
El protagonismo de los activos alternativos responde a macrotendencias como el envejecimiento poblacional, la digitalización y la sostenibilidad.
Para maximizar el retorno y minimizar riesgos, los inversores deben fijarse en:
Las estrategias más valoradas son value-add y core-plus, que combinan mejora de activos y generación de flujo de caja.
Entre las equivocaciones habituales destacan decantar decisiones por el coste inicial, ignorar el soporte de gestión y confundir facturación con rentabilidad real.
Es fundamental realizar un análisis profundo de riesgos y liquidez, atendiendo a la normativa local y a criterios ESG.
Invertir en real estate ofrece beneficios únicos:
Para quienes inician su andadura, las opciones más accesibles son:
Con una perspectiva de crecimiento entre 19.000 y 21.000 millones de euros en 2026 y un 88% de inversores incorporando criterios ESG en cada operación, el mercado español ofrece oportunidades sólidas y variadas.
La clave está en combinar análisis técnico con visión estratégica de largo plazo y un equipo de gestión profesional que garantice la excelencia operativa.
Referencias