En 2026, el salario mínimo ha cobrado importancia crucial en la vida cotidiana de millones de personas en México y España. Este ajuste refleja un avance social que busca mejorar el bienestar de trabajadores y sus familias.
Con aumentos significativos en ambos países, conviene entender no solo las cifras, sino también las razones, los efectos y los retos que implica este cambio. A continuación, desglosamos los aspectos más relevantes y te ofrecemos herramientas para valorar su impacto.
A continuación, presentamos los datos esenciales para comprender el nuevo panorama del salario mínimo en México y España.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el alza durante la mañanera del 3 de diciembre de 2025. Este anuncio responde a presión social y la necesidad de compensar el alza de precios.
En España, UGT, CCOO y el Ministerio de Trabajo acordaron el incremento el 29 de enero de 2026. Por sexto año consecutivo, CEOE y Cepyme se abstuvieron de firmar, aunque el acuerdo avanza, pendiente del Real Decreto.
La Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN) agrupa 43 municipios con incentivos fiscales especiales y un salario mínimo diario de 440.87 pesos. Su cercanía a Estados Unidos y dinamismo comercial justifican esta medida.
Además, existen pagos diferenciados para profesiones específicas, como albañiles o enfermeros, que reciben remuneraciones superiores en esta región.
En México, el aumento de doble dígito consolidado desde 2018 ha permitido que el salario mínimo crezca por encima de la inflación. Esto se traduce en un mayor acceso a bienes básicos y servicios.
En España, la subida del 3.1% compensa el aumento de precios del 2.9% en 2025. Según el Comité Europeo de Derechos Sociales, el SMI ya supera el 60% del salario medio, recomendación internacional para garantizar un nivel de vida digno.
Las empresas deben revisar nóminas y complementos salariales para evitar absorciones o solapamientos. Esto implica una evaluación presupuestaria y administrativa en departamentos financieros y laborales.
En estos sectores, la revisión interna se vuelve imprescindible para cumplir con la normativa y evitar sanciones.
En los últimos ocho años, el salario mínimo en México aumentó un 148%, mientras que los sueldos de mercado crecieron a menor ritmo. La brecha salarial tiende a reducirse, acercando el mínimo al promedio general y mejorando la equidad salarial.
Para 2026 se proyectan aumentos más moderados en los sueldos profesionales, lo que amplifica la relevancia del salario mínimo como referencia básica.
El Gobierno ha incrementado la deducción fiscal para trabajadores con SMI, pasando de 340 a 591 euros anuales. Además, se elimina el llamado “error de salto” en el IRPF, beneficiando directamente a perceptores del salario mínimo y evitando subidas inesperadas en tramos superiores.
Desde 2018, estas medidas han supuesto un ahorro acumulado de 11,000 millones de euros para los trabajadores de menores ingresos.
La Ley Federal del Trabajo establece la obligatoriedad de ajustar todos los salarios que queden por debajo del nuevo salario mínimo. Esto implica sanciones para empleadores incumplidos y refuerza la protección de los derechos laborales.
Desde 2018, el ritmo de aumentos en ambos países ha marcado un cambio de paradigma social y económico. El siguiente cuadro resume estos incrementos:
En España, los sindicatos propusieron inicialmente un aumento superior al 5% y mayor protección para temporales. En México, se discutió extender beneficios fiscales para pequeñas empresas que contratan salarios mínimos, pero no se incluyó en el decreto final.
Conocer estas propuestas nos ayuda a comprender el alcance de las negociaciones y la posibilidad de futuros ajustes.
Ante este escenario, estar informado y participar en los espacios de diálogo laboral fortalece los procesos democráticos y la búsqueda de un salario justo para todos.
Referencias